
Con este breve artículo pretendemos aclarar con hechos probados algunos de los mitos sobre el TDAH (Trastorno por Déficit de Atención – con o sin hiperactividad).
Es común observar que las personas opinen sin tener la información suficiente y/o necesaria para identificar y cómo cambiar el comportamiento descontrolado de los niños que lo presentan, sin embargo lo importante e inmediato es acercarse a los especialistas para recibir un diagnóstico oportuno y con base en esto, el correcto tratamiento que es muy seguro y eficaz.
Mito 1
El TDAH es culpa de los padres.
- Hecho: El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo, de origen neurobiológico y con una gran carga genética.
Mito 2
El TDAH es una enfermedad nueva y/o es un invento.
- Hecho: El trastorno con síntomas similares al TDAH apareció por primera vez en el manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales en 1968.
Mito 3
Los síntomas de TDAH son leves, se trata de una enfermedad falsa, fruto del poco aguante de los padres de hoy, del perfeccionismo y la exigencia excesiva.
- Hecho: No es un trastorno «cosmético» fruto del perfeccionismo de la sociedad.
Mito 4
El TDAH solo afecta en la niñez y desaparece en la adolescencia.
- Hecho: Aunque con la edad algunas personas ya no cumplen con los criterios completos de TDAH, es verdad que siguen teniendo síntomas que les afectan, por lo que cada vez más se considera al TDAH como un problema crónico que requiere manejo a largo plazo.
Mito 5
El TDAH solo afecta a los niños y no a las niñas.
- Hecho: Las niñas con TDAH suelen pasar desapercibidas con más facilidad, porque tienen menos hiperactividad y menos conductas negativistas desafiantes.
Mito 6
El TDAH lo debe diagnosticar y tratar primero el neurólogo o neuropediatra, y si no mejora, entonces el psiquiatra infantil.
- Hecho: Un pediatra con experiencia y formación puede hacer un diagnóstico inicial sin embargo un neuropediatra o psiquiatra es quien hará un diagnóstico definitivo.
Mito 7
El tratamiento del TDAH deber ser primero sin medicación, y si no mejora se puede usar medicación, porque los fármacos son peligrosos.
- Hecho: El tratamiento nunca debe ser solamente la medicación, sin embargo, ésta es imprescindible en la mayoría de los casos.
Mito 8
Es mejor no dar medicación al niño y usar psicoterapia u otros abordajes no farmacológicos.
- Hecho: No existe evidencia científica que demuestre la eficacia de los métodos alternativos.
Mito 9
Las medicaciones producen adicción, porque son drogas.
- Hecho: La dosis normal y supervisada no produce efecto euforizante.
Mito 10
La medicación produce una reducción del crecimiento en la estatura de los niños.
- Hecho: La significación clínica de estos datos es difícil de valorar, por lo que la talla y el peso debe monitorizarse de cerca.

Papás recuerden que lo más importante con sus pequeños en todos los casos es observar para detectar a tiempo cualquier comportamiento inusual, buscar ayuda PROFESIONAL, y lo más importante una vez que cualquier condición o padecimiento ha sido detectado, es seguir el tratamiento, pues la constancia y disciplina son fundamentales para lograr el bienestar de nuestros hijos.
