
¿Sabías que los masajes forman parte de la estimulación temprana?
El masaje se compone de una serie de movimientos o manipulaciones manuales los cuales tienen base científica y aplicada en forma sistémica y secuencial. Con el fin, de conseguir determinados beneficios en el cuerpo incluyendo los sistemas circulatorio, muscular, linfático y el articular. Así mismo como, mejorar su desarrollo y capacidades intelectuales, físicas y emocionales. Abarca amplios beneficios al oxigenar la sangre, eliminar impurezas y mejorar el funcionamiento de nuestros órganos internos, además de eliminar el cansancio y el estrés, ya que, nos relaja y actúa como un sedante. Si esto hace por los adultos, ¿qué hará en los bebés?
El masaje infantil tiene innumerables beneficios tales como: relajación, libera tensiones y ansiedad, alivia molestias de cólico, dentición, constipación, estimula el sistema circulatorio, mejora el sueño, beneficia la respiración y la digestión.
¿Cuándo comenzar y por qué con masajes?
Es conveniente que la madre inicie los masajes a su pequeño desde que está recién nacido, tomando en cuenta el estado de ánimo y salud de su bebé. Es necesario empezando con pocos minutos y se vaya incrementando conforme crece el pequeño. Cuando una piel de una persona siente la textura de otra piel, ésta le manda al cerebro una serie de mensajes que lo ponen a trabajar. Por medio de este tipo de contacto, el SNC del bebé empieza a madurar.
El masaje para estimular a los bebés es una de las mejores técnicas, ya que no solo permite a los padres acercarse aún más a su pequeño, sino que al mismo tiempo le proporcionan a éste una sensación de seguridad. El contacto físico nos hace sentir amados y esta sensación fortalece nuestra autoestima. Así mismo, los pequeños que son tocados con amor se adaptan de manera más rápida y mejor a su ambiente; crecen felices y con mayores aptitudes físicas e intelectuales. El masaje se convierte en una comunicación íntima entre padres e hijos fortaleciendo el vínculo afectivo, brindando confianza y seguridad al bebé.
Las manos son nuestro mejor instrumento para consentir a los pequeños, por eso habilítalas para que este toque quede siempre en su memoria.
